Actualmente estoy leyendo el nuevo libro de Chad Fowler, The Passionate Programmer, me llegó hace poco desde Amazon.
¿Cómo dí con este libro? Bueno, en realidad soy un lector frecuente de las publicaciones de The Pragmatic Bookshelf y siempre estoy pendiente de sus libros nuevos. Decidí comprarlo cuando leí los extractos que ellos publican (para enamorar a uno... :p), en especial el del capítulo Be the Worst. El asunto es que Chad Fowler además de programador es músico (de hecho era saxofonista profesional antes de ser un programador), de ahí la portada del libro.
Mis amigos saben que he sido violinista casi toda mi vida (ahorita es que lo tengo medio abandonado... pero no por mucho, me pican las manos para finalizar el Sibelius y la Sonata 3 -Ballade- de Ysaÿe). También saben que estuve trabajando para una contratista en PDVSA por mas de 3 años. Lo que no deben saber muchos es que, me fuí (o me botaron, como lo prefieran), al igual que varios compañeros, que actualmente estamos juntos aquí en COTECSO, iniciando una Cooperativa de desarrollo de software, adiestramiento, etc.
The Passionate Programmer trata de Cómo crear o tener una carrera "remarcable" en el mundo del desarrollo de software, y no es que antes yo o alguno de nosotros en COTECSO fuera malo, pero como asalariado todo es mas fácil (al principio) y hay cierta sensación de seguridad, se está en el anonimato, tras las paredes de una gran compañía, nadie sabes que existes. Yo diría que es seguro mas no gratificante. Pero, como emprendedores, necesitamos dar a conocer nuestras habilidades, necesitamos proyectarnos en la comunidad de desarrollo de software, crear productos, invertir en conociemiento, ser mejores... ser exitosos.
Compré The Passionate Programmer porque trata estos temas, con consejos para crear esa carrera "remarcable" como desarrollador de software y porque lo escribió un músico con una pasión sobre las computadoras. De hecho, a medida que voy avanzando en el libro, me he visto retratado en muchas de las anécdotas y experiencias que allí se relatan. Además, está lleno de ejemplos e historias motivadoras de gente exitosa en el mundo del software. Es obvio que está escrito por alguien a quién le apasiona lo que hace.
Al final, los músicos siempre quieren ser mejores, quieren ser "geniales" (para no decir vergatarios!) y eso requiere trabajo, dedicación, constancia, paciencia e "invertir" en uno mismo. Parafraseando a Chad Fowler: hay muchos buenos músicos que son también muy buenos desarrolladores de software, y no es porque piensen igual, o que ambos sean paranóicos con el detalle (pregúntenle a un violinista) o sean creativos. La razón es que una persona que en realidad quiere ser genial y exitosa (como un músico) tiene mas probabilidad de serlo que alguien que sólo quiere hacer su trabajo.
Saludos!
Excelente post, sin duda compraré ese libro.
Saludos.